Lunes, 15 Febrero 2021 15:37

MSICG EXIGE CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD OBJETIVA, INDEPENDIENTE, IMPARCIAL Y AJENA A PUJAS POLÍTICAS

En Guatemala se ha debatido insistentemente lo relativo a la configuración e integración de la Corte de Constitucionalidad y la incidencia en cuanto a su integración ha sido una puja que se desarrolla cada vez con más intensidad y ello solo confirma que dicho tribunal se ha convertido en un órgano de ejercicio de poder político al haberse desnaturalizado su función esencialmente durante los últimos dos períodos en que la Corte de Constitucionalidad dejó de ser un garante del cumplimiento de la Constitución para convertirse en un legislador constituyente, ordinario, cuando no en un mero poder arbitrario y carente de controles de cualquier tipo actuando en torno a voluntades políticas.

El MSICG ha manifestado de manera constante que los intereses políticos, económicos e incluso religiosos no son compatibles con la administración de justicia y mucho menos con el control de constitucionalidad de un país, ya que a diferencia de los espacios en los que se desarrollan y pujan los aspectos políticos, económicos y religiosos, en los espacios jurídicos existe la posibilidad de que quien los ocupe imponga sus intereses o interpretación de manera coercible a los demás y de ahí la necesidad de que la independencia, objetividad e imparcialidad sean ineludibles en las magistraturas.

Si bien es cierto, como también lo ha manifestado el MSICG, la Corte de Constitucionalidad ha sido llevada ya a cierto nivel de obsolescencia al haber sido permeada por intereses ajenos a los que la Constitución Política de la República asigna como deberes a dicho tribunal y no existir mecanismos susceptibles de ejercer un control jurídico sobre la gestión de dicha Corte, es un hecho que sigue siendo un órgano creado por la Constitución y en tanto ello no cambie debe elegirse e integrarse como lo manda la misma Constitución para el ejercicio de un mandato que no debe prorrogarse ni extenderse más allá del período constitucional.

En ese sentido, el MSICG considera que en tanto no se opere una reforma a la Constitución que modifique el control de constitucionalidad, se deben realizar todos los esfuerzos posibles a los efectos de hacer funcional la Corte de Constitucionalidad e impedir que su autoridad y credibilidad continúen debilitándose y afectando a la población, y por ello hace un llamado a los órganos que han de elegir a los nuevos integrantes de la Corte de Constitucionalidad para que:

a) No se produzca la reelección de quienes han ejercido y se encuentran ejerciendo como Magistrados de la Corte de Constitucionalidad;

b) Se garantice que quienes resulten electos no ostentan el apoyo, guardan relación o hagan parte de quienes han protagonizado directa o indirectamente las pujas por el control de la Corte de Constitucionalidad;

c) No se permita que funcionarios, asesores o contratistas de los poderes ejecutivo y legislativo sean nombrados para dichos cargos;

d) Realicen un proceso transparente en el marco del Estado de derecho para evitar que bajo impugnaciones políticas como las que se han estado viviendo en el país se garantice la perpetuación en la Corte de Constitucionalidad de los actuales Magistrados.

Solo en esas condiciones será al menos posible presumir sobre bases razonables la objetividad, imparcialidad e independencia de la futura Corte de Constitucionalidad.


Guatemala, 11 de febrero del año 2021.

¡UNA SOLA VOZ, UNA SOLA FUERZA!
MOVIMIENTO SINDICAL, INDÍGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO
MSICG

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