Jueves, 24 Septiembre 2020 13:28

MSICG EXPRESA SU SOLIDARIDAD AL DIPUTADO ALDO DÁVILA ANTE LOS ACTOS EJECUTADOS POR ALGUNOS DIPUTADOS Y EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

El nivel de desarrollo democrático de una sociedad puede medirse teniendo como parámetros concretos la manera en que la ley, la institucionalidad del Estado y los funcionarios que ejercen el poder de este satisfacen sus deberes de respetar, proteger y aplicar los derechos humanos.

En un nivel precario, se encuentran las sociedades en las que no existe siquiera un adecuado respeto de los derechos y garantías individuales de las personas; en un nivel mejor aunque no optimo se encuentran en las que existe un respeto aceptable de los derechos individuales y de los derechos económicos, sociales y culturales; sin embargo, una sociedad, un Estado no alcanza un nivel de civilización sino hasta cuando, luego de haber alcanzado niveles aceptables en el respeto de las garantías individuales y de los derechos económicos, sociales y culturales cumple de manera aceptable los derechos de los pueblos y empieza a buscar como mejorar y superar todas y cada una de las garantías existentes.

En el caso de las garantías individuales, el cumplimiento, respeto y protección son cuestiones que en una sociedad, aún con precario desarrollo en materia de derechos humanos, no son objeto de la voluntad o la decisión política sino de los órganos de control de cumplimiento de las leyes que los protegen y sancionan su violación o puesta en riesgo de ser incumplidos.

Entre los derechos inalienables de una persona se encuentra el respeto pleno a su sexualidad, opciones y preferencias sobre cuya base ejercite su derecho a la sexualidad y este respeto implica la garantía de que su ejercicio no será objeto de vejaciones, discriminaciones o la estigmatización, tal y como lo reconocen los tratados internacionales en materia de derechos humanos y los Principios de Yogyakarta.

En ese marco, el Movimiento Sindical, Indígena y Campesino Guatemalteco -MSICG- condena el comportamiento inaceptable de algunos Diputados al Congreso de la República en contra del Diputado Aldo Dávila y que evidencian una conducta discriminativa, peyorativa y estigmatizante de su persona sobre la única base de su identidad sexual y los prejuicios personales derivados de su exigua formación democrática.

El MSICG considera que lo relativo a si existe o no, si debe sancionarse o no un acto de discriminación contra otra persona no es un asunto legislativo ni que deba ser objeto de debate ni de la imposición de mayorías pactadas; es algo elemental y ajeno a la percepción de que la democracia termina cuando finalizaron las elecciones.

Existe, en cada diputado o diputada no solo el deber moral sino la responsabilidad democrática de identificar a los responsables y propiciar que se les someta ante la justicia; no hacerlo, callarlo u ocultarlo, no es solo complicidad y un acto de traición a la democracia, es una felonía contra la población que los eligió y una violación del juramento que hicieron como condición ineludible para tomar posesión de los cargos públicos que ejercen de conformidad con el artículo 154 constitucional.

Para el MSICG resulta inaceptable también que el Presidente de la República de Guatemala, ALEJANDRO GIAMMATTEI, haya reforzado con sus declaraciones los actos señalados calificando de “esperpento” (Persona, cosa o situación grotescas o estrafalarias, según la RAE) y descalificando el activismo previo del diputado Aldo Dávila aprovechando la polémica causada por el accionar retrógrado y discriminativo de algunos diputados para atacar a toda la comunidad LGTB y una organización que les ha acompañado desde hace muchos años en sus demandas y a sus miembros.

Más allá de que la argumentación ad hominen presuponga por regla general una falta de disposición, capacidad o elementos para llevar a cabo un debate inteligente como el que demanda la democracia, es irónico que un funcionario público, que se supone representa a los guatemaltecos proyecte una imagen que no es ni por asomo la imagen de la mayoría de los guatemaltecos y guatemaltecas, califique de grotesco o estrafalario a otro funcionario que no ha intentado, por ejemplo condicionar a los tribunales del país para dejar de perseguir a empresarios evasores fiscales, de someter al ente autónomo que debe realizar la recaudación al dar un trato privilegiado a determinados sectores, que amenaza a periodistas por denunciar la existencia de trabajo infantil en el país, que peyora a la mujer, su trabajo y sus luchas con una marcada misoginia, que entiende como única solución a la problemática del país la restricción de las garantías constitucionales, que pretende reformar la elección de magistrados eliminando aún la leve democracia indirecta que formalmente existe para convertir el proceso en un proceso de elección de élites y excluyente de la fiscalización social y que haga gala de la ausencia de independencia del Organismo Legislativo.

El MSICG, expresa su solidaridad al diputado ALDO DÁVILA ante los inaceptables actos de discriminación ejecutados en su contra por algunos diputados del Congreso de la República, por la característica actuación del Presidente de la República y la complicidad del Congreso de la República en frente a uno de los actos más graves para la democracia como lo es la discriminación, lo que reafirma, una vez más ese terrible fallo en la democracia que demanda una revisión de los mecanismos y formas en que se eligen los diputados a los efectos de en algún momento, estos representen efectivamente lo mayoritario y mejor de la sociedad y no solo las lamentables excepciones.

El MSICG deplora estos actos y pide a la comunidad internacional a estar vigilantes ante el grave deterioro de nuestra democracia evidenciado en políticas económicas que subvencionan directa e indirectamente a algunos sectores empresariales, que privan al Estado de los mecanismos necesarios para implementar políticas públicas que puedan solucionar la condición de la mayoría de guatemaltecos y que, lejos de encontrar en los funcionarios públicos y en los poderes del Estado constructores de igualdad, dignidad y respeto, encuentra en autores, compiles y apologistas de la discriminación y misoginia.

Guatemala, 13 de marzo de 2020

¡¡¡UNA SOLA VOZ, UNA SOLA FUERZA!!!

INJURIA Y DISCRMINACIÓN NO SON LO MISMO, LA INJURIA OFENDE A UNO SOLO,

LA DISCRMINACIÓN OFENDE Y NOS LASTIMA A TODAS Y TODOS PORQUE NIEGA LA DIGNIDAD HUMANA

MOVIMIENTO SINDICAL, INDÍGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO MSICG